1996 Los peces de Mr. Hemingway
LOS PECES DE MISTER HEMINGWAY
Por Ismael León Almeida
Cuban Review, Julio 1996
En el verano de 1933 los lectores
de la revista norteamericana Esquire
encintraron en sus páginas la crónica “Marlin Off the Morro”, fechada en La
Habana bajo la firma del novelista Ernest Hemingway, que relata sus
experiencias en la pesca de peces de pico a la vista de la costa noroccidental
cubana.
Ese escrito devino debut
publicitario de uno de los atractivos de los cuales todavía se enorgullece el
turismo cubano, cuyo auge proviene de la idea del Club Náutico Internacional de
La Habana de organizar en 1950 el primer Torneo Internacional de la Pesca de
Aguja, cuyo principal trofeo y nombre fueron legados por Ernest Hemingway.
Ubicado por su antigüedad en los
clásicos mundiales de este deporte, el Hemingway sólo ha dejado de celebrarse
en dos ocasiones -1961 y
1962- y la nómina de naciones
asistentes se ha incrementado desde dos en los primeros años, hasta cerca de
20.
Estados Unidos, de donde
procedían los primeros clubes que iban a La Habana a competir con los cubanos,
sigue presente en la cita piscatoria de primavera a pesar de las leyes del
embargo. En esta ocasión se inscribieron
seis barcos del país norteño y dos de Puerto Rico.
Al LXVI Torneo Internacional
Ernest Hemingway asistieron un total de 26 embarcaciones y 112
competidores. Los restantes países
fueron Alemania, Canadá, Colombia, España, Brasil, México y Cuba, la sede.
Cuatro jornadas de pesca sobre la
Corriente del Golfo, usando sedales de 30 libras de resistencia para dominar
peces dinámicos, fuertes y seis o siete veces más pesados, crean un ambiente de
animada deportividad y alegre compañerismo en la Marina Hemingway, donde radica
el centro de la competición.
Ciro Cire, un italiano que
pescaba a bordo del yate Galo, estuvo un par de días de líder del torneo,
celebrado del 20 al 25 de mayo. En la
tercera jornada competitiva, un
norteamericano y un mexicano superaron su pez de 106 libras, pero el último día
tomó la vara Marco Gatti, su compañero de equipo, y subió a bordo el castero
que completó los 219.5 puntos del triunfo de Italia.
A George Bounocore III, de
Estados Unidos, el esfuerzo de la penúltima jornada le sirvió para un título
personal por haber cobrado la aguja de más peso (174,5 libras) y para granjearle
el segundo lugar por equipos al yate Mister Z.
Carlos Vargas, el mexicano logró
el tercer puesto compartido por sus hermanaos Manuel, Eric y Jorge Luis con un
pez de 126 libras que descargaron a la vista de los jueces desde la popa del
Verónica.
El cubano José Alvarez recibió el
premio a la primera aguja capturada en el certamen y su compatriota Hipólito
López, el trofeo al mayor dorado.
Peces de pico capturados,
embarcados y llevados al pesaje: un total de 11, con un peso conjunto de 770 libras. El anuncio de que se adoptaran reglas para la
liberación de las capturas a partir del próximo año fue recibido con aplausos.
Mr. Hemingway habría dicho
solamente “OK”, satisfecho de que aun haya gente que crea honestamente en el
deporte de la pesca.
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